Los hijos… nuestros mejores maestros

Mis hijos se llevan un año, un mes y 5 días… si, prácticamente nada… en la foto del primer cumpleaños de mi hija Marina, salgo con una barriga de casi 8 meses de embarazo, eso sin contar que tenía las hormonas revueltas y que cuando cantamos ” Happy Birthday” se me caían las lágrimas sin parar!!!! jajaja….todavía no me imaginaba, ni sospechaba lo que se venía para mi…

Dicen que las mujeres somos marcadas por dos momentos importantes en nuestra vida, cuando nos casamos / decimos vivir con alguien / empezamos una nueva etapa con ESA persona que es especial o cuando tenemos hijos, no se trata de un pensamiento “ cursi” sino que por alguna razón química, son los dos cambios de vida qué nos marcan de una manera profunda ( aunque no lo creamos ) y usualmente se remueven situaciones y emociones que tenemos olvidadas, guardadas y hasta no aceptadas… es por eso que la depresión post parto es tan común y lo más “ común” es que casi nunca nos damos cuenta que la tenemos hasta que pasa el tiempo y reflexionamos sobre esa etapa rara por la que pasamos, casi recordada como película de terror con humo, donde no interiorizamos  mucho de lo que pasaba a nuestro alrededor y simplemente dejábamos que el día transcurra… mas o menos que caigan las bombas a nuestro costado… total… no estamos conectadas con nada…

 Eso me pasó cuando nació Lorenzo, no sabía qué hacer y en teoría ya no era una madre primeriza… pero lo gracioso es que si lo era! Era primeriza para enfrentarme a un chiquitito con carácter que decidió que quería una mamá que sane lo que ella no pensaba que tenía sin sanar, que acepte lo que ella no pensaba que tenía que aceptar y que le diga si a situaciones que ella no quería recordar… así cambió mi vida… y no fue para nada sencillo darme cuenta…

Mi hija “mayor”, siempre fue muy fácil, siento hasta que la conozco “ de otra vida”  ( si es que eso existe… ), dócil, graciosa, dulce, con un concepto de lo que es “ su espacio” muy claro y absolutamente maternal, nuestra primera experiencia complicada juntas fueron los cólicos de gases y después de 03 meses que duraron,  fluimos de manera natural con todo, comía bien, dormía bien, era una perfecta compañera y robó mi corazón desde el día 01 que supe que la esperaba hasta hoy que me abraza por la espalda y me dice “ te quero mamita”, realmente hace que me derrita…

Con Lorenzo, pasé por un embarazo difícil, él siempre fue esperado, antes de que supiera que mi primera hija iba a ser mujer, según yo, venía Lorenzo, así que después de Marina, al saber que el segundo era hombre, no buscamos ningún nombre, Lorenzo ya pedía venir… y vino como es él, sorpresivo, con un embarazo complicado, riesgoso, que nos costó a los dos más de lo que nos imaginamos y que nos enseñó que para ser sus papás y sobretodo yo su mamá tenía que mejorar nuestros estandares y ser más pro….

Su primera lección duró un año… Lorenzo no dormía, pasamos por rinitis de nacimiento, llanto desenfrenado para dormir, pasada de huevo, baño de manzanilla, productos relajantes, hasta la aceptación que de no dormía no sólo porque yo le impuse sin querer la rutina de su hermana 01 año mayor, como si tuviera mellizos ( los mellizos que nunca tuve ), no dormía porque él es autónomo y tenía necesidades propias de su edad, además  desde el fondo de mi corazón sabía que Lorenzo quería que yo descubra algo más allá de lo evidente.

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4 comentarios sobre “Los hijos… nuestros mejores maestros

      1. Hago casi todo lo que dices. Tal vez no con esa calma y dedicación que mencionas. Pero de solo saber que tu hijo despertaba 30 veces pienso que mi caso no es tan grave entonces! Igual me gustaria saber de tus servicios.

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