¿Leche vs. Confort?

Esta es una de las preguntas que probablemente nos hemos hecho más veces a lo largo de los siglos y evolución humana, todas las mamás. Una de las cosas que más me llamaba la atención cuando recién fui mamá era recibir comentarios como ” Mi hijo dormía toda la noche desde los tres meses”, ” Yo nunca le di nada de tomar durante la madrugada”, ” Yo cerraba su puerta y el dormía super hasta el día siguiente”, acto seguido miraba a los míos, suspiraba y continuaba con la vida misma, nada de eso parecía ser parecido o algo por el estilo a mi realidad…

En mi caso y como les he contado varios veces, mi primera experiencia con la maternidad fue muy buena, mi gorda siempre fue como hasta hoy, muy relajada, salvo la fomosa ” Witching Hour” que nos acompañó por unos meses, no experimenté jamás problemas de sueño, creo que le di mucha rutina, malos horarios ( sin querer), mucha leche antes de dormir, etc. y JAMÁS durmió mal… cuando me pongo a analizar cuál fue el amuleto que me salvó me respondo a mi misma que tienen que haber sido ” Los Cuidados Básicos” y su propia habilidad de auto – regularse ( el famoso Self Soothing) tan importante en los bebés, no tuve ayuda con ella hasta los cinco meses, que tuve que regresar a la oficina y ella y yo nos entendimos a la perfección. Ah… un punto más a mi favor, en esa etapa yo vivía en la playa y el sonido del mar sin duda alguna fue su ” white noise”, el yodo del mismo ambiente ( por la brisa) de hecho jugaron un rol especial.

Con mi gordo, la historia fue macabra, casi de terror, despertares sin parar, mecido, paseado, cargado, inducido al sueño como sea y hasta con pasada de huevo en las peores noches para ver si se le iba ” el susto” y mi Loren se dormía ( estuve a punto de hacer fumar hasta a mi Ekeko), en medio de la desesperación, del no saber que hacer empecé con ” lo que tiene es hambre” , continué con ” seguro si le lleno el biberón con nestum duerme” y así, entré por ese túnel sin salida ( por lo menos en mi caso) en donde un biberón dejó de ser suficiente, fueron dos, después tres y terminamos en seis… si… seis biberones para calmar el ” hambre” durante 1 a 1.5 en el proceso de que mi bebé se durmiera, cuando terminaba los 3,4,5 o 6 lloraba y sólo mecido se dormía. Esa famosa ” hambre”que además duraba 2 – 3 horas y empezaba el festival de despertares nocturnos… me acuerdo hasta metida en el baño llorando sin saber ¿ Qué más hacer? ( Ustedes que me leen se han visto así o sólo me pasaba a mí?).

Con el tiempo aprendí que pueden pasar dos cosas:

Qué nuestro bebé efectivamente SI tenga hambre

Qué nuestro bebé NO tenga hambre y lo que necesita es repetir las condiciones que tiene asociadas con ” conciliar el sueño”

Vamos por partes….

Imaginemos que tu bebé si tiene hambre ( Hablamos de un bebé nacido a término):

Pienso que los bebés entre cero a tres meses, si se despiertan por hambre ( y por otras razones más como incomodidad, frío, pañal, querer estar con mamá, pero casi siempre todas las señales son interpretadas como hambre), su estómago es chiquito y tienen que comer muchas veces de noche y de día para llegar a las calorías necesarias para continuar con su crecimiento, eso quiere decir que por la noche si se despertarán por leche y no podemos hacer nada para evitarlo, es una necesidad fisiológica ( tan importante como el descanso), es único #tip sería que entre los 3.5 a 4 meses evitemos que se duerman tomando leche, es decir, comen y sin caer rendidos ante el momento, regresan a su cunita, camita de colecho, pack n play, etc. listos para dormirse.

A medida que crecen entre el mes cuatro, cinco y seis, probablemente sigan despertándose por leche, aquí el reto es que el intervalo de tiempo haya aumentado y no sea tal cual la etapa anterior, porque si es el mismo patrón, probablemente a tu bebé si le faltan calorías durante el día ( y vale la pena, tener tomas frecuentes durante el día cada 3 horas para que en la noche, puedas organizar esos rangos tan amplios).

A los siete, ocho, nueve, tu bebé tiene la capacidad de dormir por amplios periodos de tiempo durante la noche y realmente ( salvo que su pediatra te diga lo contrario) no debería necesitar comer durante la noche. Revisa con tu pediatra si tu bebé ha entrado al percentil peso/ tamaño que le corresponde, muchas veces pasa con bebés grandes que no logran entrar en la curva, por tal motivo se siguen despertando mucho en la noche y probablemente SI tienen hambre, eso no quiere decir que tenemos que darles leche, sino que tenemos que hablar con un nutricionista pediátrico, para fortalecer su alimentación diaria ( cereales andinos, proteína, etc.) para que tu bebé tenga una menor necesidad de alimento durante la noche. Bajo este escenario, tu reto a corto – mediano plazo si será re- ordenar esa asociación de sueño: Leche / Dormir ( Lee más abajo)

Casi siempre cuando tienen un patrón errático ( diferentes horas) es hambre también.

Les dejo un cuadro que si les puede servir:

Encuesta (2)

¿Qué más puedes hacer?

Aprende a distinguir su llanto, el llanto de hambre usualmente empieza suave, luego para y luego es intenso. Es verdad… a media noche o en medio de una tercera o cuarta despertada, nos cuesta más identificarlo y usualmente los llantos intensos son por hambre o por dolor.

Bueno…. al grano : ¿Qué pasa cuando es Confort?

Cuando es confort es bueno mirar si la leche es su confort o si hay más elementos que enmarcan la situación. Es decir: Mi bebé es paseado, también mecido y aveces inducido al sueño a través de la lactancia… Esas tres cosas llegan a ser una ” confusión” y hay que poco a poco, ordenarlas. Si la leche es su confort entonces es importante mirar algunos detalles como:

  1. Dásela al despertar y no para dormir ( salvo la última toma del día).
  2. La última toma del día sepárala unos 10 minutos de su sueño ( Re- organiza la rutina. Algo como: Baño – Cambio – Leche – Cuento – Sueño)
  3. No le des la leche en la cuna, cama y aveces hasta en su cuarto, busca otro espacio que no sea el de dormir para hacerlo ( si es que la leche es justamente tu gran talón de Aquiles).
  4. Si tu bebé se duerme tomando biberón o en pleno momento de lactancia, empieza al día siguiente 10 minutos antes, para evitar que eso pase y poder ponerla con calma despierto/a para que empiece a hacer su propio ” viaje” de despierto/a a dormido/a.

Algo muy importante, es que en los ” hitos de crecimiento” de nuestros hijos ( 3 a 4 meses – 8 a 9 meses – 14 a 15 meses) los bebés comen más, eso es normal y hay que fluir con esa etapa. Un detalle adicional es controlar la sal en sus comidas, yo me daba cuenta que cuando mis hijos comían ” arroz chaufa” ( si, el mismo) tenían más sed, así que dejé de dárselo en las noches ( Me pasé con ese testimonio,  creo…).

Espero que les sirva, acuérdense que todas nosotras cuidamos a nuestros hijos desde el amor, no cometemos ” errores” sólo que aveces, hay cosas que dejan de funcionar y es bueno estar alertas o receptivas a estas, para poder ordenarlas de nuevo.

Un abrazo

Mili

 

 

 

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